Culiacán. La falta de liquidez, llevó a más de mil 800 negocios de Culiacán, de los cuales 500 pertenecientes a la Unión de Locatarios (ULCC) los orilló a bajar las cortinas provocado por la crisis sanitaria del coronavirus, desencadenando crisis económica y de empleo, por lo que la Unión, espera del gobernador Rubén Rocha Moya, cumpla sus promesa de campaña de financiamiento para micro y pequeños empresarios, cuando el gobierno federal y estatal llegará castigado por el financiamiento, señaló.
“Es urgente levantar el sector comercial y empresarial, ya que este genera alrededor del 70 por ciento del empleo en Sinaloa”, dijo.
Sánchez Beltrán reveló que las incubadoras y los emprendedores prácticamente desaparecieron durante esta etapa de crisis que aún no termina. Tan sólo en Culiacán, argumentó, cerraron cerca de mil 800 micro negocios y pequeños comerciantes; de estos 500 pertenecen al centro de la ciudad.
Rocha Moya dijo a los comerciantes que gobernaría para todos, pero en especial a los más pobres y modestos empresarios y es lo que se espera, añadió.
“Ya veremos si funciona el muy promovido esquema de financiamiento que se prometió en campaña para ayudar a las personas de negocios”, apuntó “más aún ahora que se habla de que en el próximo presupuesto federal y estatal estará castigado en financiamiento a las empresas”.
Por otra parte, el sector comercial, hizo un llamado a las autoridades para que detengan o regularicen las actividades de los comerciantes foráneos, ya que se llevan las ganancias de los días especiales como del Amor, del Niño, 10 de Mayo, Muertos y Navidad, lo que viene a perjudicarles aún más su crisis financiera.
Humberto Ramírez