Culiacán. Han pasado 11 meses del inicio de la pandemia en México, donde las familias se tuvieron que resguardas en sus casas para no salir contagiados por el coronavirus, que ha matado a miles de mexicanos en Sinaloa y en México, ello, cambio la forma y estilo de vida de todos, y la educación no fue la excepción al pasar del modelo tradicional las clases en un salón al modelo virtual en casa, esto sin duda, dejó fuera las prácticas de campo y la interacción entre estudiantes y docentes, piezas clave para el avance educativo, que desencadenó un impacto negativo.
“Haciendo un inventario de las prácticas esenciales del conocimiento para que cuando se presenten las condiciones se haga un tipo diplomado para tener una acreditación extra curricular para cerfificar, cuando en realidad, debiste de haber salido con esa preparación de manera tradicional al estar recibiendo las clases.
“No podemos pararnos, necesitamos abrir las opciones, aunque haya un impacto negativo por la pandemia, no podemos irnos a un impacto del 100 por ciento de cerrar universidades, que los jóvenes no estudien porque eso si será un impacto, a corto y mediano plazo muy fuerte en lo económico, porque tendríamos una pérdida de avance académico, un desfase del inicio de la pandemia hasta que esto termine, y hoy, sigue, hay rebrotes lo que esto lo hace más riesgoso.
Humberto Ramírez