Culiacán. Héctor Torres, consultor especialista en temas de seguridad, aseguró a Eva Guerrero, titular del noticiero de radio de #Vivavoz sobre el incremento descontrolado de la ciberdelincuencia, aprovechando la pandemia, que dio paso a un mayor uso de la venta y compra, a través de las redes sociales, delitos entre los que destaca la defraudación de autos usados con unidades robadas.
"Ni con la pandemia los delincuentes no cesan de sus actividades, y todo lo que tenga que ver con delitos cibernéticos que tienen que ver con las redes sociales. El primer delito lo constituyen bandas de delincuentes que se dedican a comprar autos siniestrados, a precios muy baratos, vehículos que difícilmente tienen reparación. Por ejemplo, compran una unidad que tiene un valor comercial de 150 mil pesos, lo compran en 15 o 20 mil pesos, y el seguro o remate de subastas les otorga factura del carro, y con esos papales venden un carro robado. Le meten los papeles a una unidad robada, solamente le cambian la plaquita del tablero o la pared de fuego y engañan al comprador.
"La mayoría de las personas desconocen a detalle que es lo que deben de revisar, se van al bin y ven que es un número de serie valido, un número que no tiene reporte de robo y por ende compren el bien, y luego en una revisión policial someten el auto a una revisión más exhaustiva con los números confidenciales, y ven que el auto esta remarcado en su numeración, y eso constituye un delito. En el 2019 se presentaron 67 demandas en Culiacán por ese tipo de delitos. Comprar un auto robado es un delito. Los compradores en ese momento se encuentran en una situación legal, y se meten en una situación legal, y no vuelven a ver al vendedor, al cual contactaron a través de las redes sociales, y los tientan bajándole el valor comercial del auto para que los compradores lo vean atractivo", aseguró.
El especialista aseguró que los autos robados son vehículos de cuatro cilindros y ciertas unidades, asimismo, alertó a la población a no dejarse engañar en estos tiempos, pues la delincuencia suplanta marcas reconocidas para ofrecer ciertos productos, inclusive casas para cometer fraudes.
Humberto Ramírez