Culiacán, Sinaloa. Personas que se han quedado sin trabajo a causa de la pandemia de coronavirus se han incorporado a la larga fila de indigentes que cada mañana acuden al comedor comunitario instalado en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, que cada día sirve un promedio de 200 desayunos, reportó el padre Miguel Ángel Soto Gaxiola, responsable de este programa que opera en su totalidad con la aportación bondadosa de la sociedad civil.
Explicó que el comedor abre todos los días a las 8:00 de la mañana para recibir a todas las personas que tienen hambre, sin importan su credo, afiliación política o estrato social, que desde temprano forman una larga fila para ser de los primeros en sentarse en el comedor, aunque otros prefieren recibir su desayuno e irse a sentar a la baqueta de la calle.
“En un momento lo cambiamos a comida, cuando inició la pandemia, cambiamos el formato a comida en vez de desayuno, pero el calorón de Culiacán y la fila que se hacía desde las 10 de la mañana hasta la una de la tarde era insoportable. Ahorita, más fresco, más agradable, regresamos al formato de desayuno”, agregó el sacerdote.
El padre Soto detalló que el comedor opera desde hace cinco años y se mantiene gracias a la ayuda generosa de la gente, unos aportando la despensa, como los empresarios, agricultores y otro tipo de particulares, mientras que jóvenes y señoras en forma voluntaria colaboran en la preparación y servida de los alimentos.
Enrique Rodríguez