Ciudad de México.- El retiro que nunca llegó. Joaquín Guzmán Loera y Ismael Zambada García habían hablado de abandonar el narcotráfico y vivir tranquilos, reveló Lucero Sánchez López, la exdiputada local conocida como "La Chapodiputada".
La mujer que mantuvo una relación sentimental con "El Chapo" y que hoy es testigo cooperante en Estados Unidos, aseguró que ambos capos se sentían agotados por los años en la organización.
"Ellos comentaban que se pensaban retirar, o sea, vivir su vida ya tranquilos, relajados, porque obviamente ya estaban cansados y viejos, como ellos decían", relató la originaria de Cosalá, Sinaloa.
De acuerdo con su testimonio, Guzmán Loera no tenía intención de heredarle el negocio a sus hijos. De hecho, no quería que se involucraran en el mundo de las drogas. Sin embargo, al nunca definir a un sucesor, sus hijos - Los Chapitos - terminaron asumiendo el control tras su recaptura en enero de 2016.
La exlegisladora, quien dijo haber visto solo una vez a "El Mayo" en 2010 cuando visitó a El Chapo en avioneta por una hora, afirmó que jamás imaginó la fractura actual entre La Chapiza y La Mayiza, que mantiene a Sinaloa en guerra desde la entrega de Zambada en territorio estadounidense a manos de Joaquín Guzmán López.
De capo a vocalista
Entre las anécdotas inéditas, Sánchez contó que el sueño frustrado de Joaquín Guzmán era dedicarse a la música y cantar con la *Banda El Recodo de Don Cruz Lizárraga*. Según dijo, le gustaba hacer ejercicio en caminadora, cuidar su dieta y ver noticias.
Hoy, radicada en Estados Unidos tras entregarse a la justicia, Lucero vuelve a la escena pública para hablar de la crisis de violencia en su estado natal. (Redacción).