El origen de la controversia
La polémica se reavivó tras la participación de Donald Trump en un foro de inversionistas saudíes. En dicho evento, el mandatario estadounidense bromeó sobre la proporción de litoral que corresponde a cada país, afirmando que el cambio de nombre sería lógico debido a la extensión territorial de EE. UU. en la zona.
Trump incluso relató una supuesta anécdota sobre una llamada telefónica con la presidenta Sheinbaum, en la que aseguró que ella habría aceptado el cambio de nombre tras una breve negociación.
Cronología de una propuesta "informal"
No es la primera vez que el republicano menciona esta idea. Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de este año, ha insistido en el tema bajo los siguientes argumentos:
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Proporción territorial: Trump afirma que EE. UU. posee el 92% del área que rodea el Golfo, frente a un 8% de México (cifras que difieren de las mediciones geográficas oficiales).
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Alternativas de nombre: El mandatario estadounidense confesó haber considerado nombres como "Golfo de Trump", aunque finalmente se decantó por "Golfo de América".
Pese a la narrativa del presidente estadounidense, Claudia Sheinbaum cerró el tema en Zacatecas apelando al respaldo popular. Al preguntar a los ciudadanos presentes cómo se llamaba dicha región marítima, la respuesta unísona fue: "Golfo de México"