Tras la polémica desatada por la aplicación de un arancel a las importaciones de tomate mexicano por parte del gobierno de Estados Unidos, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum Pardo, reaccionó al tema.
En primera instancia, la mandataria expresó su rechazo a la reactivación de la “cuota compensatoria” del 17.09 por ciento a las importaciones de este producto mexicano, y en un segundo punto aseguró que se seguirá exportando al vecino del norte porque “no tiene sustituto”.
"No estamos de acuerdo con esta medida que toma el Departamento de Comercio de los Estados Unidos. Es un acuerdo que existe, que ya se probó retirar, que lo retiraron y lo tuvieron que volver a incorporar”, expresó.
Gobierno protegerá a productores
Aunado a lo anterior, la titular del Ejecutivo reveló que este martes el secretario de Agricultura, Julio Berdegué, se reunirá con productores para desarrollar opciones y también tocar el tema que tiene que ver con el cierre de la frontera al ganado mexicano.
A esta observación se unieron las Secretarías de Economía y Agricultura de México, quienes calificaron la cuota como una decisión “injusta” y contraria a los intereses de los productores de ambos países.