En el norte del estado operan Los Tlacos, La Bandera y la Familia Michoacana; en el centro del estado Los Tlacos, Los Ardillos y Cárteles Unidos.
En la región de Tierra Caliente, la Familia Michoacana, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Los Tequileros; en la Costa Grande, el CJNG, Los Granados, Los Arreola, Los Maldonado, Los Viagra y la Familia Michoacana; en Acapulco Los Rusos y los CIDA, mientras que en la región de La Montaña Los Tlacos, Los Rojos y Los Ardillos y en la Costa Chica Los Rusos, El Cartel de Caborca, Los Añorve, Los Carrillo y Los Ardillos.
El especialista comentó que tanto los dirigentes de Los Tlacos, como los Ardillos fueron guardias comunitarios, que por cierto es una figura contemplada en la Constitución de Guerrero; sin embargo, sus organizaciones se dedicaron a una serie de actividades en las que se incluye el control de las rutas del transporte urbano.
Llamó la atención que algunas organizaciones criminales han decidido incrustarse en organizaciones sociales o bien abanderar demandas de servicios de las comunidades, con lo cual construyen base social.
Al final, tenemos una mezcla muy extraña de organizaciones como Los Ardillos, que son delictivas, pero que tienen el apoyo de líderes comunitarios, que tienen demandas sociales legítimas, dijo el analista.
Son células armadas de delincuentes, que mediante intimidación o amenazas consiguen el apoyo de las comunidades donde operan, aunque hay comunidades que los apoyan simplemente porque ven en ellos la posibilidad de tener acceso a servicios sociales, que, de otra forma no conseguirían, pues esos grupos delictivos hacen la gestión de apoyos gubernamentales como pozos de agua, caminos, etcétera. Eso ocurre por la debilidad institucional endémica en Guerrero, recalcó.
Aumentan atrocidades
Mientras eso ocurre, Guerrero sigue siendo escenario de decenas de atrocidades. De acuerdo con el informe “Galería del Horror: atrocidades y eventos de alto impacto enero-abril 2023”, elaborado por la organización civil Causa en Común, en el primer cuatrimestre del año se han registrado 128 hechos atroces en Guerrero. En 2022 se registraron 232, lo que quiere decir que en cuatro meses del año en curso, se cometieron el equivalente a más de la mitad de las que se registraron en todo el año anterior.
El número de atrocidades registradas en Guerrero, de enero a abril de 2023, representa 6.7% de los cometidos a escala nacional.
Esa entidad del sur del país, es la cuarta donde se cometen más delitos de ese tipo, solo superado por Chihuahua (190), Guanajuato (156 y Baja California (149).
Si se analiza el detalle de esos casos registrados en ese lapso, se observa que en Guerrero se registraron 12 masacres; 24 hallazgos de cuerpos con mutilaciones, descuartizamiento o destrucción de cadáveres; 1 hecho de calcinamiento; 64 casos de tortura; siete asesinatos de niños o adolescentes y 26 asesinatos de mujeres con crueldad extrema. Además, tres asesinatos de actores políticos, cinco asesinatos de funcionarios o actores relevantes en materia de seguridad, seis actos violentos en contra de la autoridad, se detectó una fosa clandestina y han ocurrido lo que los especialistas llaman dos jornadas violentas.
De los casos atroces ocurridos en esos primeros cuatro meses de 2023 en Guerrero, se tiene registro de 177 víctimas.
Para tener una idea del tipo de casos, uno de ellos fue el ocurrido el 28 de febrero, cuando fueron hallados los cuerpos desmembrados de cuatro hombres dentro de bolsas de plástico, en Acapulco, Guerrero.
En 2022 se registraron 232 casos de atrocidades, entre ellas al menos 108 casos de tortura, 59 casos de mutilación, descuartizamiento y destrucción de cadáveres y 32 masacres. Del total de atrocidades se tiene el registro de 395 víctimas.
Ejemplo de esas barbaridades es lo registrado el 15 de octubre de 2022, cuando se encontró una cabeza humana en el interior de una hielera, en Acapulco.