El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó que estas medidas punitivas buscan salvaguardar la soberanía nacional y neutralizar las acciones del tribunal, mientras el mandatario criticó duramente la decisión del comité noruego.
La ex magistrada internacional, Navi Pillay, quien ha liderado investigaciones sobre conflictos en Medio Oriente y recibido descalificaciones de la administración norteamericana, dedicó el galardón a las víctimas de crímenes de guerra.
La controversia escaló en las plataformas digitales donde simpatizantes del líder republicano desacreditaron el reconocimiento otorgado a la defensora de los derechos humanos en medio de tensiones diplomáticas globales.