El Gobierno de Rusia advirtió que podría atacar instalaciones y equipos militares del Reino Unido, tanto en territorio ucraniano como en el exterior, en respuesta al uso de misiles de crucero de largo alcance británicos por parte de Kiev contra posiciones bajo control ruso.
La vocera del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zakharova, afirmó que Londres se encuentra “a un paso” de convertirse en cómplice legal de agresiones contra población civil y urgió a las autoridades británicas a abandonar su postura hostil para evitar una escalada del conflicto a escala global.
El pronunciamiento ocurrió tras el reporte de las autoridades rusas sobre un ataque con misiles Storm Shadow contra un centro comercial en Donetsk, que habría dejado civiles heridos.
La tensión entre ambas naciones se intensificó además por el anuncio del Reino Unido sobre la cesión de tecnología clasificada a Ucrania para facilitar la producción local de este tipo de proyectiles, medida que cuenta también con el respaldo de Francia.