CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum informó que, por el momento, su gobierno no presentará una demanda contra SpaceX por los residuos generados durante los lanzamientos de sus cohetes, al considerar que la comunicación con las autoridades de Estados Unidos ha dado resultados.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria explicó que la estrategia actual se basa en mantener la coordinación binacional para prevenir que restos de las operaciones espaciales lleguen a territorio mexicano. Añadió que, si en el futuro las circunstancias cambian, se analizaría la posibilidad de emprender acciones legales.
Sheinbaum recordó que distintas dependencias federales participan en este mecanismo de seguimiento, entre ellas la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la Agencia Federal de Aviación Civil y la Agencia de Transformación Digital.
De acuerdo con el gobierno federal, el lanzamiento más reciente no dejó fragmentos ni residuos en aguas o suelo mexicanos, resultado que atribuyó al sistema de notificación y evaluación de riesgos ambientales establecido entre ambos países.
Las declaraciones representan un cambio respecto a la postura expresada en 2025, cuando el gobierno mexicano anunció que revisaba posibles violaciones al marco jurídico internacional tras la llegada de restos de un cohete Starship a playas de Tamaulipas y contemplaba la presentación de demandas por los daños ambientales.
Pese a ello, organizaciones ambientalistas mantienen sus señalamientos sobre la presencia de residuos espaciales en la costa tamaulipeca y continúan solicitando a las autoridades reforzar las medidas para proteger los ecosistemas de la región.