Londres, Inglaterra.- Andy Burnham, apodado el "Rey del Norte", asumió este lunes como primer ministro del Reino Unido, convirtiéndose en el séptimo jefe de gobierno en una década, con la promesa de "restructurar" el país para atender las preocupaciones ciudadanas como la crisis del costo de vida y el deterioro de los servicios públicos.
Desde la puerta del número 10 de Downing Street, el laborista anunció que su "plan a diez años" contempla una reforma del sistema educativo, la reindustrialización del país, la construcción de vivienda social y el compromiso de "erradicar el fenómeno de las personas sin hogar".
El nuevo líder laborista, de 56 años, quien llega al cargo tras la renuncia de su compañero de partido Keir Starmer hace casi un mes, prometió además actuar de inmediato para aliviar el costo de vida.
"Actuaremos ahora para ofrecer a la gente un poco de alivio y ayudarle a hacer frente al coste de la vida", afirmó.
En materia exterior, Burnham anunció su respaldo "al 100%" al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en su guerra con Rusia, en línea con la postura de su predecesor.
El nuevo primer ministro hizo estas promesas a la entrada de Downing Street, dirigiéndose a simpatizantes y colaboradores sin notas y sin el tradicional atril utilizado por sus antecesores.
Previamente, se había reunido con el rey Carlos III en el Palacio de Buckingham, quien le encargó formalmente la formación del nuevo gobierno.
Starmer anunció su dimisión el 22 de junio, menos de dos años después de su victoria electoral del 4 de julio de 2024 que puso fin a 14 años de gobiernos conservadores, tras los malos resultados en las encuestas y la derrota laborista en las elecciones regionales y municipales de mayo.
El número de diputados que pedía su salida iba en aumento y su popularidad se había desplomado debido a varios escándalos y al estancamiento de la economía, lo que le impidió completar la legislatura prevista hasta 2029.