Trump romperá el protocolo en el MetLife Stadium
La vocera de la Casa Blanca confirmó que el mandatario estadounidense acudirá este domingo al partido por el campeonato entre las selecciones de España y Argentina en Nueva Jersey. El presidente estadounidense bajará directamente a la cancha para otorgar el trofeo al equipo vencedor.
Esta decisión marca un quiebre histórico con las tradiciones de las ceremonias mundialistas anteriores. Los jefes de Estado solían mantener una presencia sumamente discreta y limitada a los palcos de honor. Sin embargo, la actual administración estadounidense pactó este protagonismo directamente con la directiva del futbol asociado.
El único partido del mandatario en el torneo
A pesar de la relevancia del certamen en Norteamérica, esta gran final representará la primera aparición pública del presidente en un estadio durante este mes y medio. El mandatario no estuvo presente en el encuentro inaugural disputado en la capital mexicana.
Tampoco se le vio apoyando en las tribunas a la selección de las barras y las estrellas. Su ausencia previa contrasta con el enorme despliegue publicitario que el gobierno federal otorgó al evento deportivo, presentándolo reiteradamente ante los medios como el más exitoso de la historia.
El polémico antecedente con Gianni Infantino
La relación de Donald Trump con el presidente de la FIFA ya arrastra un controvertido historial de negociaciones directas que afectaron las decisiones del propio Comité Disciplinario del torneo. El mandatario intercedió personalmente tras la expulsión del jugador estadounidense Folarin Balogun en la fase grupal.
Mediante llamadas directas a la cúpula del organismo, se presionó para revisar la tarjeta roja. La FIFA terminó anulando la suspensión del deportista con una interpretación jurídica que generó severas críticas internacionales y cuestionamientos sobre la autonomía del reglamento interno del campeonato de futbol.