A pesar de que el actual certamen tripartito norteamericano concluirá formalmente el próximo 19 de julio con la gran final en Nueva Jersey, la Casa Blanca ya evalúa de manera formal la viabilidad logística y financiera de un relanzamiento exclusivo dentro de 12 años, fundamentado en la robusta infraestructura deportiva ya existente en territorio estadounidense.
Capacidad para un formato expandido a 64 equipos
Andrew Giuliani, director ejecutivo del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, confirmó que ha sostenido reuniones directas con el presidente Donald Trump y secretarios de Estado para examinar el potencial operativo del país. El funcionario argumentó que Estados Unidos cuenta con los recursos necesarios para absorber el torneo de manera independiente, incluso ante una eventual expansión de participantes por parte de la FIFA.
“Cuando piensas que esta Copa del Mundo podría expandirse en algún momento a 64 equipos, creo que Estados Unidos puede manejarlo de forma independiente”, declaró Giuliani en entrevistas concedidas a la cadena británica BBC y la Press Association.
El directivo insistió en que el país cuenta con una ventaja competitiva radical frente a otras candidaturas internacionales: la nula necesidad de inversión en obras públicas masivas. Mientras que otros países anfitriones requieren desembolsar decenas de miles de millones de dólares en la edificación de estadios, a EE. UU. la adecuación técnica solo le representaría "un par de miles de millones", debido a que su red de recintos ya se encuentra construida y operativa.
El calendario de la FIFA favorece el retorno a Norteamérica
El análisis de la Casa Blanca coincide con las reglas de rotación geográfica de la propia FIFA, lo que coloca las proyecciones de Washington en un terreno altamente viable:
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2030: Asignado de forma conjunta a España, Portugal y Marruecos (con partidos conmemorativos en Sudamérica).
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2034: Otorgado oficialmente a Arabia Saudita (Asia).
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2038: Por reglamento, las confederaciones de Europa, África, Sudamérica y Asia quedan bloqueadas para competir, dejando la vía prácticamente libre para Norteamérica (Concacaf) y Oceanía.
Pese a que el anuncio ya ha despertado opiniones divididas en redes sociales por parte de aficionados internacionales que cuestionan un retorno tan prematuro a suelo estadounidense, Giuliani atajó las críticas enfatizando que la prioridad inmediata es cerrar de forma exitosa la edición en curso: "Primero vamos a asegurarnos de superar esta Copa del Mundo el 19 de julio antes de hacer nuestro lanzamiento formal para 2038"