Durante una comparecencia televisada este martes, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, detalló que el estado costero de La Guaira se consolida como la zona cero de la catástrofe. Según el reporte gubernamental, los sismos han dejado el siguiente balance de afectaciones:
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Fallecidos: Cerca de 2,000 personas.
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Heridos: Más de 10,000 ciudadanos recibiendo atención médica.
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Desplazados: Al menos 15,000 personas que perdieron sus hogares.
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Sobrevivientes en La Guaira: Cerca de 20,000 personas localizadas en refugios y zonas de resguardo dentro de la entidad más golpeada.
Aunque el vocero parlamentario no ofreció un censo oficial sobre el número de personas desaparecidas, registros paralelos recopilados por bloques de la oposición política sugieren que más de 40,000 personas continúan sin ser localizadas, lo que podría elevar drásticamente la cifra de decesos en los próximos días.
Colapso de infraestructura y respuesta internacional
La tragedia ocurrió el pasado 24 de junio, cuando dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieron la región norte de manera casi simultánea, con menos de un minuto de diferencia. El violento movimiento telúrico derribó complejos habitacionales, escuelas y dañó severamente infraestructura crítica, provocando el colapso y cierre del principal aeropuerto internacional del país, ubicado en Maiquetía.
Ante la magnitud de la crisis, equipos especializados de búsqueda y rescate provenientes de decenas de naciones se han desplegado en el terreno para unirse a los cuerpos de emergencia del Estado y a redes de voluntarios venezolanos. Paralelamente, gobiernos extranjeros y organizaciones no gubernamentales internacionales continúan enviando cargamentos de ayuda humanitaria, medicamentos y plantas potabilizadoras de agua.
Centralización de la ayuda y el ajedrez político
La gestión de la catástrofe se desarrolla bajo un estricto control informativo y operativo por parte de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, y su gabinete, quienes han centralizado la distribución de los insumos internacionales de asistencia.
Por su parte, la líder opositora María Corina Machado sigue de cerca la evolución de la emergencia desde Panamá, país donde permanece tras salir de Venezuela en 2025 debido a la ola de represión política posterior a los controvertidos comicios presidenciales.
Pese a haber enfrentado intentos fallidos de reingreso a territorio venezolano en los últimos meses, Machado reiteró su compromiso de volver al país a la brevedad. Analistas internacionales señalan que el manejo de la reconstrucción y la asistencia humanitaria pondrá a prueba la legitimidad y la capacidad de respuesta del gobierno de Rodríguez, el cual cuenta con el respaldo de la administración de Estados Unidos.