De acuerdo con un reporte de la agencia Reuters, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) notificará de manera oficial esta decisión, activando de inmediato una cláusula de extinción (sunset clause) que abre un plazo de 10 años rumbo a la eventual desaparición de la zona de libre comercio norteamericana, vigente desde hace 32 años.
La filtración de Washington ocurre apenas horas después de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmara que tanto su país como Canadá cumplieron en tiempo y forma con la firma de la postura conjunta para extender el pacto.
El "limbo indefinido": ¿Qué implica la decisión de Estados Unidos?
El rechazo estadounidense no implica la cancelación inmediata del tratado, sino la activación de un mecanismo de contingencia contemplado en el texto original:
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Revisiones anuales: Se abre un periodo de revisión de seis años donde los tres países celebrarán sesiones de evaluación anuales durante una década.
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Fecha de expiración: De no alcanzarse un consenso sobre las modificaciones estructurales en este lapso, el T-MEC expirará formalmente el 1 de julio de 2036.
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El nudo de la negociación: La Casa Blanca condiciona el futuro del acuerdo a dos exigencias estrictas: blindar la región ante la triangulación de productos de origen chino y elevar drásticamente los requisitos de contenido estadounidense.
Agenda dividida: Presión arancelaria sobre México y exclusión de Canadá
La estrategia de la USTR, encabezada por Jamieson Greer, ha optado por fragmentar el bloque, manteniendo negociaciones formales únicamente con el equipo mexicano y dejando a Ottawa al margen debido a fricciones bilaterales por el mercado lácteo y la venta de licores.
| Factor Táctico | Exigencia de EE. UU. a México |
| Contenido Automotriz | Elevar al 82% el contenido regional total. |
| Contenido Específico | Exigir un mínimo de 50% de componentes fabricados exclusivamente en EE. UU. |
| Próxima Cita Técnica | Tercera ronda de negociaciones programada para la semana del 20 de julio. |
Este endurecimiento marca un viraje respecto al discurso de la primera administración de Trump, cuando calificó al T-MEC como "el acuerdo comercial más justo y beneficioso". El cambio de postura responde directamente al incremento del déficit comercial estadounidense con México, propiciado por el nearshoring y la relocalización de cadenas de suministro que salieron de China.
Sheinbaum defiende el acuerdo frente al discurso de la Casa Blanca
Semanas atrás, Trump había sembrado dudas desde el Despacho Oval al declarar: “No sé si voy a renovarlo porque, para ser sincero, a Estados Unidos le va mucho mejor”, asegurando que su país no depende de los productos de sus socios comerciales.
Ante este panorama, la presidenta Claudia Sheinbaum recordó que el T-MEC fue negociado por el propio Trump, calificándolo como "uno de sus grandes logros". La mandataria mexicana advirtió que la disolución del tratado o la imposición de aranceles unilaterales (bajo mecanismos como la Sección 232) traería consecuencias severas para la economía estadounidense:
“La desaparición del acuerdo encarecería los autos en Estados Unidos, además de elevar la inflación y afectar directamente el consumo de los ciudadanos en ese país”, puntualizó la titular del Ejecutivo.
¿Qué sigue?
Los responsables comerciales de las tres naciones sostendrán una reunión virtual crucial este miércoles. El Gobierno mexicano ha manifestado mantener la calma tras haber cumplido con la entrega jurídica de su postura, dejando de forma definitiva la resolución en la cancha de la Casa Blanca.