Ofensiva nocturna y amenazas de Trump
Durante la madrugada de este domingo, las fuerzas iraníes lanzaron una ofensiva con misiles y drones dirigidos contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y Baréin. Según la Guardia Revolucionaria de Irán, la operación militar es una respuesta directa a los recientes bombardeos perpetrados por Washington sobre su territorio. Las autoridades de Teherán advirtieron que las bases norteamericanas en la región podrían enfrentar nuevos ataques en los próximos días si continúan las agresiones.
Horas antes de la ofensiva aérea, el presidente estadounidense, Donald Trump, elevó las tensiones al advertir que Washington no dudará en recurrir a una acción militar de mayor alcance. El mandatario aseguró que su gobierno está preparado para "completar militarmente la tarea" iniciada durante el conflicto si la situación sigue deteriorándose.
El detonante: acusaciones cruzadas
La justificación de los ataques refleja las profundas divisiones entre ambas potencias:
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La postura de Irán: Sostiene que las operaciones aéreas previas de Estados Unidos representaron una violación directa al alto el fuego pactado.
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La postura de EE. UU.: Funcionarios de Washington argumentan que sus movimientos militares responden a previas agresiones iraníes contra la navegación comercial y los intereses de seguridad estadounidenses en la zona.
Hasta el momento, el Pentágono señaló que las defensas aéreas de Kuwait y Baréin activaron sus protocolos de emergencia y reportaron que no se registraron víctimas ni daños materiales significativos en las instalaciones atacadas, aunque subrayaron que la situación sigue evolucionando minuto a minuto.
Un corredor energético en peligro
Esta nueva crisis ocurre en uno de los pasos marítimos más cruciales del planeta, por donde circula una parte significativa del petróleo y gas natural del comercio mundial. El recrudecimiento de la violencia amenaza con sepultar los avances logrados en Suiza gracias a la mediación internacional, los cuales no solo buscaban reabrir el estrecho de Ormuz —bloqueado tras las hostilidades iniciadas el pasado 28 de febrero—, sino también destrabar las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
Aunque la Casa Blanca había suspendido parcialmente las sanciones económicas contra Teherán como gesto de buena voluntad, la reanudación de los bombardeos ha destruido rápidamente la confianza mutua, dejando la estabilidad de la región en un escenario de total incertidumbre