El accidente ocurrió en una zona rural del condado de Bates, cerca del Aeropuerto Memorial de Butler, ubicado a unos 100 kilómetros al sur de Kansas City. A bordo de la aeronave viajaban el piloto y un grupo de paracaidistas que realizaban vuelos recreativos vinculados a la empresa Skydive Kansas City.
Falla en el despegue y caída libre
De acuerdo con los primeros reportes, el siniestro se registró alrededor de las 11:20 de la mañana, hora local. Dennis Jacobs, administrador interino del aeropuerto y director de gestión de emergencias del condado de Bates, explicó que la aeronave —un modelo turbohélice de un solo motor— presentó problemas evidentes para ganar altitud inmediatamente después de despegar.
"La avioneta no logró estabilizarse tras el despegue. Ejecutó un giro abrupto hacia la izquierda y terminó impactándose aproximadamente a 275 metros de la pista", detalló Jacobs en una reconstrucción preliminar de los hechos.
Intensa movilización de rescate
Tras el fuerte impacto, la aeronave se envolvió en llamas de manera inmediata, lo que desató una masiva movilización de bomberos, patrullas estatales y cuerpos de rescate.
El sargento Justin Ewing, de la Policía Estatal de Carreteras de Missouri, informó que las alertas se encendieron tras recibir el reporte de un avión incendiado cerca de la pista.
"Cayó en un campo adyacente al aeropuerto”, declaró el oficial a medios locales. Como parte del protocolo de seguridad y para facilitar el libre tránsito de las unidades de emergencia, las autoridades procedieron al cierre preventivo de una carretera cercana.
Hasta el momento, las causas exactas del fallo mecánico o humano que originó el viraje brusco continúan bajo investigación por parte de las agencias federales de aviación.