El Departamento de Estado de los Estados Unidos decidió poner bajo la lupa a los 53 Consulados de México que operan en territorio estadounidense; según reveló la cadena CBS News el jueves, la revisión, instruida por el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, podría derivar en el cierre definitivo de varias sedes diplomáticas, esto ante la creciente problemática de seguridad y narcotráfico que existe entre ambas naciones.
El factor "America First"
La medida se fundamenta en un replanteamiento de las prioridades estratégicas de la administración actual. Dylan Johnson, subsecretario de Estado para Asuntos Públicos Globales, confirmó que el objetivo es garantizar que la infraestructura diplomática sea "consecuente con la agenda 'Estados Unidos Primero' (America First) y promueva los intereses nacionales".
Aunque los consulados son vitales para brindar asistencia legal y documentación a millones de mexicanos —especialmente en estados clave como California, Texas y Arizona—, Washington parece dispuesto a utilizar la red consular más grande del mundo como pieza de presión política.
Narcotráfico y espionaje: el origen del conflicto
El deterioro de la relación alcanzó un punto crítico tras un operativo antinarcóticos fallido en el norte de México el mes pasado. En dicho evento, fallecieron dos agentes estadounidenses vinculados a la CIA y dos investigadores mexicanos mientras desmantelaban laboratorios clandestinos.
Este incidente desató un cruce de acusaciones de alto nivel:
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Soberanía en disputa: La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó públicamente la legalidad de la presencia de los agentes de la CIA y exigió explicaciones formales.
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Ofensiva judicial: EE. UU. respondió anunciando cargos por narcotráfico contra políticos mexicanos de alto perfil, incluyendo una solicitud de extradición contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Antecedentes y amenazas de intervención
El cierre de sedes diplomáticas no es una herramienta nueva, pero suele reservarse para adversarios geopolíticos. En 2020, la administración Trump clausuró el consulado chino en Houston por espionaje, y en 2017 hizo lo propio con instalaciones rusas. Aplicar esta medida a México marcaría un hito en la ruptura de la cooperación regional.
A este escenario se suman las recientes advertencias de Donald Trump, quien ha intensificado su retórica contra los grupos criminales, amenazando con una intervención militar terrestre si el Gobierno mexicano no logra contener el flujo de drogas hacia el norte.
Hasta el momento, la Cancillería mexicana no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el alcance de esta investigación que pone en jaque la protección de millones de connacionales en el extranjero.