La mayor escalada militar en décadas en Medio Oriente inició tras la operación conjunta entre Israel y Estados Unidos el pasado 28 de febrero y ha entrado en una fase crítica este 3 de marzo de 2026, marcada por ataques aéreos masivos, una crisis de liderazgo en Irán y repercusiones económicas que ya afectan a los mercados globales.
¿Qué está pasando?
Desde hace cuatro días, fuerzas israelíes y estadounidenses ejecutan una campaña de bombardeos coordinado —denominadas Operation Roaring Lion y Operation Epic Fury— sobre objetivos estratégicos en ciudades iraníes como Teherán, Isfahán y Natanz. El momento de mayor impacto ocurrió durante las primeras horas del conflicto, con la confirmación de la muerte del Líder Supremo, Ali Jamenei y otros líderes, tras el bombardeo de su complejo, un evento que ha dejado un vacío de poder sin precedentes en la República Islámica.
¿Dónde ocurre el conflicto?
- Irán: Más de 6,500 ataques dirigidos a infraestructura nuclear, bases de la Guardia Revolucionaria y centros de mando.
- Israel: Bajo fuego constante por misiles balísticos y drones lanzados desde Irán y por Hezbolá desde el Líbano.
- Región del Golfo: Países como Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Arabia Saudita han interceptado proyectiles iraníes, mientras que el Estrecho de Ormuz permanece parcialmente bloqueado.
Origen:
La chispa que detonó esta ofensiva fue el fracaso de las negociaciones nucleares en Ginebra a principios de febrero de 2026. Según reportes del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), se descubrió que Irán ocultaba uranio altamente enriquecido en instalaciones subterráneas. A esto se sumó la presión de la administración de Donald Trump y el gobierno de Benjamín Netanyahu, quienes sostuvieron que la "opción militar" era la única vía para evitar un Irán nuclear y propiciar un cambio de régimen ante las masivas protestas internas en el país.
Consecuencias inmediatas
Según la agencia, embarcaciones que transitan por la zona han recibido mensajes directos del IRGC notificando que “ningún barco puede pasar por el estrecho”.
El estrecho constituye un cuello de botella marítimo que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo. En su punto más angosto alcanza apenas 33 kilómetros de anchura y está delimitado por Irán al norte y Omán al sur.
Se trata de la principal vía de exportación energética del mundo: por esta franja circula cerca del 20 % del suministro mundial de crudo y gas, equivalente a entre 18 y 20 millones de barriles diarios. Aproximadamente el 5 % del comercio global total depende directa o indirectamente de esta ruta.
Así mismo se han desatado otras consecuencias como:
- Crisis Humanitaria: Se reportan más de 780 muertos en Irán y decenas de víctimas civiles en Israel y países vecinos por ataques cruzados.
- Impacto Energético: El cierre parcial del Estrecho de Ormuz ha disparado los costos de seguros marítimos (hasta un 500%) y generado volatilidad en el precio del petróleo.
- Incertidumbre Política: Irán enfrenta una transición forzada bajo fuego, mientras sus aliados (proxies) en Yemen e Irak amenazan con una guerra regional total.
Con información de Agencia EFFE y Excélsior.