Tanto en el sur como en el este de Taiwán ya ha comenzado la evacuación preventiva de unos mil 800 residentes ante el posible desbordamiento de un lago, indicó el Comando Central de Operaciones de Emergencia (CEOC).
La megalópolis suroriental china de Shenzhen anunció planes para evacuar a unas 400 mil personas ante la aproximación del supertifón Ragasa, que, según las autoridades locales, podría ser el de mayor impacto en la ciudad desde 2018 y para el que ya se han activado los mecanismos de emergencia.
Las autoridades de la localidad, de unos 17 millones de habitantes, detallaron que se han activado planes específicos de respuesta y que el dispositivo contempla el traslado preventivo de población en las áreas que podrían verse más afectadas, recogió en un comunicado el Centro Meteorológico Nacional de China.
Los tifones son fenómenos meteorológicos recurrentes en el Sureste de China y Taiwán durante la temporada estival y otoñal, cuando las aguas cálidas del Océano Pacífico propician la formación de ciclones que, en ocasiones, provocan daños e interrupciones en el transporte y en las actividades económicas.
El supertifón de categoría 5 tocó tierra en la provincia de Cagayan, con vientos sostenidos de 215 kilómetros por hora que obligaron al desalojo preventivo de unas 10 mil personas en esa región y en otras zonas céntricas del país, incluida Manila.
Además de la suspensión de clases, más de una decena de vuelos nacionales fueron cancelados debido al riesgo que supone Ragasa, mientras se ha prohibido la navegación en las zonas más vulnerables a este fenómeno meteorológico.