Ciudad del Vaticano, Roma.- La misa tridentina, también llamada misa en latín, estuvo restringida desde 2021 por decisión de Francisco.
El Vaticano reabrirá la Basílica de San Pedro para una de las ceremonias más tradicionales y polémicas de la Iglesia católica: la misa tridentina, también conocida como la “misa prohibida”.
Según el
medio católico ACI Prensa , el próximo 25 de octubre esta liturgia en latín, con siglos de historia, se celebrará en el corazón del catolicismo tras años de restricciones. En esta ceremonia, el cardenal a cargo oficiará de espaldas a los fieles, dirigiéndose directamente al altar.
La misa será encabezada por el cardenal estadounidense Raymond Leo Burke, uno de los críticos más visibles del fallecido papa Francisco. Su regreso al altar mayor se interpreta como un guiño del nuevo papa León XIV a los sectores conservadores y un cambio en la relación con los defensores de la tradición litúrgica.
Un cardenal incómodo, ahora al frente
Raymond Burke es una de las voces más firmes en favor de la misa tridentina. Durante el pontificado de Francisco se convirtió en opositor abierto de varias de sus decisiones, lo que lo marginó de los principales círculos del Vaticano.
Hoy, sin embargo, está de vuelta con un papel central: oficiar la Solemne Misa Pontifical en San Pedro, dentro de la peregrinación internacional Summorum Pontificum. El hecho simboliza un acercamiento entre Burke y el papa León XIV, quien ya lo recibió en audiencia privada en agosto y le envió una carta por sus 50 años de sacerdocio.
¿Por qué estaba “prohibida”?
La misa tridentina, también conocida como “misa en latín”, no desapareció del todo, pero en 2021 el papa Francisco limitó severamente su práctica. Argumentaba que era necesario preservar la unidad de la Iglesia en torno a la misa moderna, nacida tras el Concilio Vaticano II y hablada en las lenguas locales de cada región en lugar del latín.