“Esta es una hambruna que podríamos haber evitado si nos lo hubieran permitido. Pero los alimentos se acumulan en las fronteras debido a la obstrucción sistemática de Israel”, declaró Fletcher en una rueda de prensa en Ginebra, añadiendo que “esta hambruna nos atormentará a todos”.
En tanto, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, afirmó que “es un crimen de guerra utilizar el hambre con fines militares”, minutos después de que Naciones Unidas declarara oficialmente la hambruna en Gaza.
La reacción de Israel
“No hay hambruna en Gaza”, afirmó Israel, rechazando categóricamente un informe internacional que llega a la conclusión contraria, presentando dicho estudio como parcial y basado “en las mentiras de Hamas”.
“El IPC (Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria) acaba de publicar un informe fabricado ‘a medida’ para la falsa campaña de Hamas”, escribió el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí en un comunicado.
Acusando al IPC de haberse “desviado de sus propias reglas e ignorado sus propios criterios”, el texto añade que “todo (el informe) se basa en las mentiras de Hamas blanqueadas por organizaciones con intereses particulares”.
Antes, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que la Ciudad de Gaza será destruida si el grupo terrorista Hamas no acepta desarmarse, liberar a todos los rehenes restantes en el territorio y poner fin a la guerra en los términos de Israel.
“Ayer aprobamos los planes de las FDI para derrotar a Hamas en Gaza, con fuego intenso, evacuación de residentes y maniobras”, señaló Katz en un comunicado.
“Pronto las puertas del infierno se abrirán sobre las cabezas de los asesinos y violadores de Hamas en Gaza, hasta que acepten las condiciones de Israel para poner fin a la guerra, la principal de las cuales es la liberación de todos los rehenes y su desarme”, advirtió.
Katz agregó que, de no cumplirse estas condiciones, “Gaza, la capital de Hamas, se convertirá en Rafah y Beit Hanoun”, en referencia a dos ciudades del enclave que fueron en gran parte destruidas durante operaciones militares israelíes previas.
El anuncio se produjo en el marco de la escalada del conflicto en Gaza. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó el jueves por la noche que dio instrucciones para el inicio inmediato de negociaciones con el objetivo de liberar a todos los rehenes y poner fin a la guerra en la Franja de Gaza bajo términos aceptables para Israel.
“Al mismo tiempo”, dijo Netanyahu, “he ordenado comenzar negociaciones inmediatas para la liberación de todos nuestros rehenes y para el fin de la guerra, en términos aceptables para Israel”.
El primer ministro subrayó la relación entre ambos objetivos: “Estas dos cosas, derrotar a Hamas y liberar a todos nuestros rehenes, van de la mano”. Netanyahu expresó su agradecimiento a los soldados de reserva y al ejército regular “por este objetivo vital”.