De acuerdo con el Tesoro, las tres instituciones habrían permitido durante años el movimiento de millones de dólares destinados a adquirir precursores químicos desde China, así como la limpieza de activos provenientes del narcotráfico de grupos como el Cártel de Sinaloa, el CJNG, el Cártel del Golfo y el de los Beltrán Leyva. Los reportes estadounidenses documentan desde reuniones entre ejecutivos bancarios y miembros del crimen organizado, hasta pagos triangulados a empresas chinas usadas para adquirir insumos destinados a la producción ilegal de opioides.
Vector, por ejemplo, habría sido utilizada por operadores del Cártel de Sinaloa entre 2013 y 2021 para mover dos millones de dólares de EE.UU. a México. Entre 2018 y 2023, procesó más de un millón de dólares a empresas chinas asociadas con envíos ilícitos. En el caso de Intercam, se señala una reunión con miembros del CJNG en 2022 y pagos por más de 1.5 millones de dólares a actores en China vinculados a tráfico químico. CIBanco, por su parte, habría abierto cuentas para presuntos narcotraficantes del Cártel del Golfo y canalizado más de 2 millones de dólares a proveedores asiáticos, incluyendo operaciones con empresas que han sido asociadas a cargamentos incautados de metanfetamina.
La respuesta del gobierno mexicano no tardó. La Secretaría de Hacienda, a través de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), activó procesos de revisión a las tres instituciones. Sin embargo, los hallazgos se limitaron a faltas administrativas sancionadas con 134 millones de pesos en multas. Hacienda afirmó que, hasta el momento, no existen pruebas que respalden las acusaciones de lavado de dinero y que las transferencias señaladas corresponden a operaciones con empresas chinas legalmente constituidas, como las que realizan miles de compañías mexicanas dentro de un comercio bilateral que asciende a 139 mil millones de dólares anuales.
Las instituciones financieras aludidas rechazaron categóricamente los señalamientos. Intercam defendió su historial de casi tres décadas bajo estándares nacionales e internacionales de prevención de lavado y subrayó que opera con normalidad, mientras que Vector recordó su supervisión constante por parte de autoridades mexicanas y aseguró que sus inversiones están plenamente respaldadas. CIBanco, por su parte, negó cualquier vínculo con actividades ilícitas y solicitó pruebas al Tesoro estadounidense.