París, Francia.- El tenista alemán Alexander Zverev no quiere ninguna distracción en Roland Garros, donde aspira a levantar el primer título de Grand Slam de su carrera. El alemán escaló ayer hasta las semifinales en París con una idea firme en la cabeza: evadir el favoritismo, ignorar cualquier debate en torno a su figura y enfocarse exclusivamente en sí mismo, sin pensar más allá del siguiente paso.
“Para mí, es algo bastante sencillo”, explicó el germano, después de vencer al #NextGenATP español Rafael Jódar para alcanzar su quinta semifinal en el major de tierra batida. “Debo jugar a buen nivel, lo he dicho antes en este torneo. Creo que tengo que confiar en mi juego, creer en mi tenis, simplemente confiar en mí. Si juego bien, tengo el 99% del trabajo hecho.
El No. 3 del PIF ATP Rankings ha consolidado su condición de principal aspirante a levantar la Copa de los Mosqueteros a base de autoridad, cediendo apenas una manga camino a la penúltima ronda. En un cuadro que ha ido rompiendo pronósticos en cada jornada, con la ausencia de Carlos Alcaraz, el hundimiento físico de Jannik Sinner o la eliminación prematura de Novak Djokovic, el alemán se ha visto rodeado por perfiles no tan habituales en las últimas rondas de un grande.
En la siguiente ronda se enfrentará al ganador del partido entre el checo Jakub Mensik y al brasileño Joao Fonseca.