Los Ángeles, California, a martes 28 de octubre de 2025.- No es que el déficit que enfrentaron durante el Juego 4 de la Serie Mundial la noche del martes en el Dodger Stadium haya sido enorme. De hecho, fue apenas de una carrera. Pero tras quedarse cortos en un Juego 3 de 18 innings -- empatado como el más largo en la historia de la Serie Mundial --, los Azulejos mostraron una impresionante recuperación física y mental en una convincente victoria por 6-2 sobre los Dodgers.
Con un jonrón tempranero del ícono de octubre, el dominicano Vladimir Guerrero Jr., una sólida apertura de Shane Bieber, un ataque de cuatro anotaciones en el séptimo inning y un bullpen intratable, los campeones de la Liga Americana respondieron con todo tras una noche de sueño fugaz.
Y ahora esta Serie Mundial al mejor de siete está empatada a dos triunfos por bando, con un Juego 6 asegurado en Toronto la noche del viernes.
En la madrugada del martes, después del maratónico Juego 3, el mánager de los Azulejos, John Schneider, fue rápido en recordarles a los reporteros que los campeones defensores, los Dodgers, “no ganaron la Serie Mundial, ganaron un juego”.
El exabridor Chris Bassitt dominó en el relevo durante el séptimo y el octavo episodios para mantener la ventaja. El intento de reacción de los Dodgers en el noveno acto ante Louis Varland se quedó corto.
Los Azulejos habían pasado la noche anterior tropezando en busca de ofensiva. Dejaron a 19 corredores en base, un récord en la historia del Clásico de Otoño. Una derrota así puede sentirse como dos.
Pero estos “Niños del Regreso” lo hicieron otra vez. A pesar del poco descanso, lucieron renovados. Y ahora, también, lo está esta Serie Mundial.