San Francisco. Más allá del gran acierto del que disfrutaron los Celtics en los minutos finales y que fue consecuencia directa de la confianza ganada en el otro costado, la clave de su victoria residió en la defensa. A nadie debería sorprender a estas alturas que Boston sea capaz de marcar tantas diferencias gracias a su defensa. Al fin y al cabo fueron el equipo más eficiente en este sentido de la temporada regular, algo que trasladaron también a Playoffs.
Sin embargo, durante los primeros 36 minutos de encuentro no dieron esa sensación, con mucho desorden, caos y una estrategia que necesitaba ser ajustada. Así, en el momento de la verdad, los de Ime Udoka acabaron por dar con la tecla y elevaron su nivel hasta hacer que el sistema ofensivo de Golden State entrase en crisis.
Ese trabajo defensivo como se aprecia en el corte de vídeo se basó en crear un ambiente de presión absoluta sobre el ataque de Warriors. Un plan que se sustentó en dos pilares.
Steve Kerr y su equipo de asistentes tienen mucho trabajo por delante hasta que comience el segundo partido. Y es que este desplome con su quinteto de gala y el modo que sucedió dejan claro que no fue una casualidad, sino una consecuencia directa de la lectura y el trabajo de Boston Celtics.
Los verdes interpretaron mejor lo que había ocurrido en los 36 minutos anteriores y encontraron soluciones a sus problemas para ganar el partido, en el lado opuesto, Golden State no supo cerrarlo ni administrar los tiempos ni la ansiedad por vencer. (NBA).