La medida ocurre bajo la administración de Mojtaba Jameneí y representa el avance más significativo desde que el pasado 8 de abril Irán, Estados Unidos e Israel pactaron una tregua temporal de dos semanas.
Avances en la negociación y el factor Líbano
Aunque Israel mantuvo operaciones militares contra Hezbolá en días recientes bajo el argumento de que Líbano no formaba parte del conflicto central, la situación dio un vuelco el jueves 16 de abril. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun, acordaron un alto al fuego de 10 días, aceptando la invitación de Donald Trump para negociar una paz definitiva en la Casa Blanca.
Por su parte, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, señaló que las conversaciones muestran un "progreso sustancial", aunque subrayó que la resolución final depende de la disposición de Teherán para cumplir con las exigencias internacionales.
Trump mantiene presión naval pese a la apertura
A pesar del gesto iraní en Ormuz, el presidente Donald Trump fue enfático al declarar que el bloqueo naval contra buques iraníes y sus aliados permanecerá vigente. Según la Casa Blanca, esta "medida de protección" busca presionar al régimen para que acepte los 14 puntos de la propuesta de paz enviada por Washington el pasado 24 de marzo."El objetivo es alcanzar acuerdos definitivos. No levantaremos la presión hasta que la paz sea una realidad garantizada", sugirió el mandatario estadounidense.
Irán, por su parte, mantiene su propia contrapropuesta de 10 puntos, exigiendo la protección de sus aliados regionales y denunciando que las exigencias de EE. UU. son asimétricas.
Impacto inmediato en los mercados energéticos
La noticia de la liberación de esta vía marítima clave —por donde circula casi el 20% del consumo mundial de petróleo— provocó una caída drástica en los precios internacionales del crudo, disipando el miedo a una crisis de suministros.
| Referencia | Precio de cierre | Variación porcentual |
| Brent | $88.80 USD | -10.7% |
| WTI | $83.89 USD | -11.4% |
Este alivio financiero coincide con reportes que indican una posible liberación de fondos iraníes congelados por parte de Estados Unidos, a cambio de que Teherán detenga su programa de enriquecimiento de uranio, un movimiento que podría consolidar la estabilidad en la región tras semanas de conflicto armado.
