En una decisión histórica para la justicia y la protección de las mujeres en México, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la denominada Ley Valeria, una reforma al Código Penal Federal que tipifica el acecho como delito en México.
¿Qué es el acecho?
El acecho es una forma de violencia persistente que consiste en vigilar, seguir, perseguir, espiar o intentar comunicarse de manera reiterada con una persona sin su consentimiento, generando miedo, angustia, intimidación o alteraciones en su vida cotidiana. Este comportamiento puede presentarse tanto de manera presencial como a través de medios digitales.
De acuerdo con lo aprobado en la Ley Valeria, el acecho se configura cuando estas conductas son recurrentes y afectan la libertad, seguridad, privacidad o integridad emocional de la víctima, aun sin contacto físico directo.
Características del acecho
- Seguimiento constante de la víctima en espacios públicos o privados.
- Vigilancia o espionaje de rutinas, domicilio, trabajo o actividades cotidianas.
- Intentos reiterados de contacto mediante llamadas, mensajes, correos o redes sociales.
- Uso de medios digitales para monitorear, hostigar o intimidar.
- Comunicación no deseada, incluso a través de terceras personas.
- Conductas repetitivas y persistentes, no hechos aislados.
- Generación de miedo, ansiedad o sensación de peligro en la víctima.
- Alteración de la vida cotidiana, como cambios de rutas, horarios o actividades.
Con su tipificación como delito federal, el acecho deja de ser minimizado y pasa a ser reconocido como una conducta grave, permitiendo la investigación, sanción y aplicación de medidas de protección para las víctimas, principalmente mujeres, quienes son las más afectadas por este tipo de violencia
