Una de las máximas selecciones del fútbol mundial, Alemania platea la posibilidad de boicotear el Mundial de futbol de 2026 como una medida de presión política en caso de que escalen las tensiones con Estados Unidos por el futuro de Groenlandia, de acuerdo con declaraciones de dirigentes del bloque conservador alemán.
Al respecto, Jürgen Hardt, representante de la alianza CDU/CSU y figura cercana al canciller Friedrich Merz, señaló que una retirada de la selección alemana del torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá sólo se consideraría como último recurso. Sus declaraciones fueron publicadas por el diario sensacionalista alemán BILD y se dan en un contexto de creciente fricción diplomática entre Washington y varios aliados europeos.
"La cancelación del torneo sólo se consideraría como último recurso para hacer entrar en razón al presidente Trump sobre la cuestión de Groenlandia", sostuvo Hardt.
Hardt explicó que el Mundial tiene un alto valor simbólico y político para el gobierno estadunidense, por lo que podría convertirse en una herramienta de presión en el debate sobre Groenlandia. El político subrayó que Berlín prioriza una salida diplomática y que la opción del boicot no forma parte de un plan inmediato.
Las declaraciones surgen después de que el presidente Donald Trump reforzara su discurso en torno a la seguridad nacional y planteara públicamente la idea de que Estados Unidos debería anexar Groenlandia, territorio autónomo del Reino de Dinamarca. La postura generó rechazo en Europa y tensó las relaciones con países aliados.
En paralelo, la administración estadounidense anunció aranceles del 10 por ciento a productos procedentes de varios países europeos que se oponen a cualquier intento de anexión de Groenlandia. Entre los países afectados se encuentran Dinamarca, Alemania, Francia, Reino Unido, Noruega, Suecia, Finlandia y Países Bajos, de acuerdo con reportes de prensa internacional. (Excélsior).
