.El duelo entre Eagles y 49ers en la ronda de comodines fue un duelo intenso. Bajo el frío cortante del Lincoln Financial Field, San Francisco salió decidido a imponer condiciones desde el arranque, consciente de que cualquier titubeo podía ser letal en enero.
El público jugó su parte y desde el inicio demostraron que sería un ambiente hostil para los jugadores, pero también para los aficionados que hicieron el viaje y recibieron una lluvia de envases en su paso a las tribunas.
Las Águilas respondieron una vez más con sangre fría. Un gol de campo oportuno los puso arriba 19-17, dejando el cierre completamente abierto y cargando la presión sobre San Francisco.
Pero la noche pertenecía a los 49ers., En la serie decisiva, Purdy volvió a confiar en McCaffrey y una conexión clave terminó en el touchdown que rompió el partido, colocando el definitivo 23-19. La defensa hizo el resto, cerrando el encuentro y sellando el pase a la siguiente ronda.
San Francisco celebró, pero sin euforia plena. La victoria tuvo un costo alto. Avanzaron en los playoffs, sí, pero lo hicieron sin George Kittle y con lAvanzaron en los playoffs, sí, pero lo hicieron sin George Kittle y con la certeza de que enero siempre cobra factura. (La Jornada).
