Washington. Más de mil vuelos fueron cancelados ayer en Estados Unidos después de que el gobierno ordenó reducir el tráfico aéreo para aliviar la tensión en un sector que trabaja con escaso personal debido a la parálisis presupuestaria.
Como medida de seguridad, las autoridades ordenaron una reducción del tráfico aéreo en 40 aeropuertos, incluidos los más concurridos del país, debido a la falta de personal en las torres de control, donde se les ha pedido a los controladores que trabajen sin paga durante más de cinco semanas.
Mil vuelos fueron cancelados el viernes, según el sitio web FlightAware, que identificó los aeropuertos de Washington (Reagan), Chicago O’Hare y Atlanta como los más afectados. También se suspendieron viajes en tres terminales que dan servicio a Washington, Los Ángeles, San Francisco, Miami, Boston, Filadelfia y Dallas. Se esperan alrededor de 700 cancelaciones para el sábado.
American Airlines declaró en un comunicado que el recorte programado equivale a 220 cancelaciones de vuelos diarias. Delta Air Lines anunció la anulación de aproximadamente 170 vuelos el viernes, mientras la cadena CNN informó que Southwest Airlines canceló un centenar.
Por el momento, los vuelos internacionales de larga distancia no se vieron afectados, aclararon United y Delta, versión que también confirmó el secretario de Transporte, Sean Duffy.
Volaris informó que hasta el momento no ha sido informada de ninguna afectación en sus vuelos a Estados Unidos a raíz de la reducción del tráfico aéreo.
Las suspensiones deben aplicarse de forma gradual, con un recorte inicial del tráfico aéreo de 4 por ciento que comenzó ayer y que aumentará a 10 por ciento la próxima semana, si los legisladores demócratas y republicanos continúan sin ponerse de acuerdo sobre el presupuesto. (La Jornada).
