Berlín. La oferta en el sector del cine en la capital alemana es sin duda alguna, la más variada y atractiva del país. Berlín cuenta con casi un centenar de cines y más de 250 salas donde se proyectan producciones para todos los gustos. Más de cincuenta festivales de cine se llevan a cabo cada año con la Berlinale a la cabeza como uno de los tres encuentros más relevantes del mundo junto con Cannes y Venecia.
Bajo este contexto, implementar una idea innovadora en Berlín con una oferta que sea no solo atractiva sino rentable, requiere no solo de experiencia y esfuerzo, sino una considerable dosis de talento.
Sin duda alguna, Fernando Huerta Schüller, (1979) oriundo de Guadalajara y residente berlinés desde 2011 cuenta con ese talento además de una serie de herramientas académicas y laborales adquiridas tanto en México como en Europa.
El vínculo con la cultura alemana fue siempre parte de su desarrollo tanto intelectual como emocional, realizó su escolaridad hasta la preparatoria en el colegio alemán y visitaba a familiares por parte de la línea materna durante las vacaciones.
Espíritu inquieto, amante de riesgos
La organización de eventos de cualquier tipo durante sus años escolares y posteriormente al realizar estudios superiores de ingeniería civil fue siempre uno de los rasgos que lo caracterizaron „siempre me sentí realizado organizando eventos de manera paralela a mis estudios, ya fuera una kermesse, viaje de graduación, eventos con música electrónica son algunos ejemplos“.
Empleo formal en un cine en Londres
La estancia en Londres se prolongó por 8 años por azares del destino; „en 2006 el cine Odeón en el barrio de Kensington, vi un anuncio, se buscaba una persona que se encargara del inventario, mi afición cinéfila viene de familia al convivir con padres cinéfilos, crecí en un entorno en el cual se leía mucho, se escuchaba música clásica, la literatura que predominaba era alrededor del mundo de los negocios lo cual fue para mí formativo.
Esta fue su primera experiencia formal en el ámbito cinematográfico, en el Odeón se proyectaban estrenos de Hollywood y producciones inglesas incluso proyecciones exclusivas para miembros de la realeza y sus amigos. Dos años después ocupaba la posición de gerente general; con objetivos muy claros ya se planteaba en ese entonces la administración de su propia empresa. (La Jornada).