Culiacán, Sinaloa.- Lo que comenzó como una polémica por chats privados finalmente concluyó luego de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación revocara la sanción contra la activista Emma Zermeño, quien había sido señalada por mensajes relacionados con la diputada con licencia Almendra Negrete.
El proceso impactó la salud mental de la activista, quien aseguró que el caso legal en su contra la llevó incluso a recibir atención de urgencia por una crisis de ansiedad. La controversia surgió después de que Negrete la denunciara por presunta violencia política de género tras la difusión de mensajes privados.
Zermeño afirmó que nunca tuvo contacto directo con la legisladora y explicó que todo se originó a partir de una conversación de WhatsApp con una persona a la que consideraba su amigo, quien posteriormente filtró los chats.
“Yo estaba en mi esfera privada, en mi esfera íntima, en mi esfera de libertad de expresión. Ahí debían quedarse, porque no eran públicos ni tenían por qué haber salido a ningún espacio público. El problema es que se violó mi intimidad”, expresó.
Desde octubre del año pasado, cuando recibió la notificación del caso, la activista señaló que ha requerido acompañamiento psicológico y asesoría legal por parte de Mónica Calle Miramontes para enfrentar el proceso.
Finalmente, indicó que solicitó protección a instancias federales encargadas de la defensa de activistas y personas defensoras de derechos humanos; detalló que ya entregó la documentación requerida, aunque la respuesta podría tardar algunas semanas.
Urith Gomez