Durante la media mañana de este jueves, elementos de la policía municipal acudieron a un llamado de emergencia al registrarse una fuerte explosión en el exterior del City Club, en uno de sus costados.
Fue entonces que al llegar al lugar, ubicado sobre el Blvd. Universitarios, las autoridades municipales confirmaron el hecho de que lo que había explotado era una bomba la cual había destruido, casi en su totalidad, el monumento funerario en honor a Edgar Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien fuera acribillado a balazos por grupos delictivos 17 años atrás en esa misma ubicación.
También, junto al cenotafio quemado y dañado, se encontró abandonado un Nissan Sentra de color azul de modelo reciente, mismo que había sido afectado por la explosión y el cual traía impactos de bala en la carrocería.
Sin embargo, a pesar del violento incidente, no se reportaron personas lesionadas y minutos más tarde también se presentaron policías estatales así como elementos del Ejército Mexicano.