Lidiar todos los días con los chiflidos, carros que casi las atropellan y escuchar todo tipo de bajezas se ha vuelto una costumbre para las trabajadoras de Aseo y Limpia que día a día se esfuerzan por retirar la basura de las calles de la ciudad.
Y una de ellas, Yaret Mora, hace ver que cuando barrer y recoger la basura de las calles, bulevares y camellones debiera ser una actividad normal, no faltan los hombres que le faltan al respeto y las acosan sexualmente.
“Un día me estaba comiendo una nieve y un hombre me gritó: que rico lo chupas, ya me imagino lo otro”, narró la trabajadora municipal, donde lo más triste es la impotencia y tener que guardarse este tipo de ofensas a las que ya está acostumbrada y que de ninguna manera esto signifique que sea una situación normal.
“Qué vamos a hacer, se queda una parada, ni modo de echarle de la madre… aquí corremos mucho acoso las mujeres barriendo”, insistió.
Ana Laura Osuna