Como comenzo la ola de incendios que sufre la selva del Amazonas Destacado

Escrito por  Excélsior Ago 24, 2019

La dramática multiplicación del fuego es sobre todo resultado de la deforestación para las industrias ganadera y maderera

Los miles de incendios en la Amazonia no se parecen a las grandes llamas en los bosques de Norteamérica y Europa: son principalmente incendios de vegetación y ramaje en zonas despejadas por la deforestación, señalan expertos.

La dramática multiplicación del fuego es sobre todo resultado de la deforestación para las industrias ganadera y maderera, para crear tierras cultivables y para otras actividades humanas.

"En el trópico, el fuego es usado de manera extensiva para el manejo de la tierra", explica Jeffrey Chambers, profesor de geografía en la universidad de Berkeley y especialista en selvas tropicales.

"Es la manera para deshacerse de los desechos agrícolas, y parte de la razón de que eso funcione es porque esos fuegos generalmente no entran en la selva".

"Una selva tropical generalmente no es inflamable (porque es muy húmeda)", indica.

California es el caso opuesto: prohíben quemar cualquier desecho porque los bosques son tan secos que pueden entrar en llamas a la menor chispa.

En la Amazonia, cuando una parte de la selva es despejada, los troncos son sacados pero el resto de la vegetación se quema en el lugar durante la temporada de sequía, que dura de julio a noviembre.

Para los terrenos agrícolas o las praderas, la vegetación y las malas hierbas se amontonan a la espera de la sequía. Eso es lo que ahora está ardiendo.

En 2004, cerca de 28 mil kilómetros cuadrados de selva fueron borrados solo en Brasil (La Amazonia se extiende por nueve países, pero el 60 por ciento está en Brasil).

Luego la deforestación se retrajo fuertemente, antes de volver a acelerarse en 2014, aunque nunca alcanzando los picos de la década anterior.

Pero la inversión de la tendencia preocupa a los especialistas. Solo en julio de este año, más de 2 mil kilómetros cuadrados desaparecieron.

Además, la temporada de sequía no ha terminado.

"Ahora estamos viendo mayormente un aumento de los incendios relacionados con la deforestación, que podrían o no penetrar en los bosques primarios. Dependerá de la sequía en los próximos meses", explica Paulo Brando, de la Universidad de California en Irvine y del Woods Hole Research Center, y quien actualmente está en Sao Paulo..

Soja y ganadería, grandes enemigos de la selva

La carne bovina y soja genéticamente modificada (OGM) son compradas con avidez en todo el mundo.

También son dos actividades agrícolas que roen la Amazonia y que, según investigadores, explicarían el dramático aumento de los incendios.

"La ganadería extensiva es el principal factor de deforestación en la Amazonía. Un poco más del 65 por ciento de la tierra deforestada en la Amazonía ahora es ocupada por tierra de pastoreo", dice el investigador de Greenpeace, Rómulo Batista.

Brasil es el mayor exportador mundial de carne de res. Sus exportaciones de carne alcanzaron un récord de 1.64 millones de toneladas en 2018, según la brasileña Asociación de Industrias de Exportación de Carne.

Los principales mercados son China, seguido de Egipto, luego de la Unión Europea.

Detrás de este primer lugar, hay veinte años de crecimiento espectacular. Entre 1997 y 2016, por ejemplo, el país aumentó sus exportaciones de carne de res en 10 veces, (tanto en peso como en valor).

El mercado está dominado por tres gigantes: JBS, Minerva y Marfrig.

Por su parte, las actividades agrícolas representan alrededor de 6.5 por ciento de la superficie deforestada.

Brasil, que ya era el mayor exportador de soja del mundo, alcanzó un nivel récord de exportaciones en 2018, con 83.3 millones de toneladas, un 22.2 por ciento más que en 2017, según el Ministerio de Economía de Brasil.

Este desempeño se debe principalmente al apetito de China, el primer cliente de soja brasileña, principalmente de OGM.

Por otra parte, la guerra comercial entre Pekín y Washington desde hace casi un año llevó a China a comprar más a Brasil.

Las exportaciones de soja brasileña a China aumentaron casi un 30 por ciento el año pasado. La soja fue uno de los principales cultivos en penetrar en terreno de la selva amazónica. Pero desde que entró en vigor una moratoria en 2006, "menos del 2 por ciento de la soja plantada en la Amazonía proviene de áreas deforestadas después de 2008", dice Batista.

Europa también es cliente de la soja brasileña, que se utiliza principalmente para la alimentación animal, según Greenpeace.

La ONG denunció en junio una "adicción" europea a estas exportaciones de soja de América del Sur, utilizadas en particular para granjas industriales avícolas y porcinas.

La soja, principal cosecha de cereales en Brasil, tuvo un aumento increíble en la década de 1970, con la migración de productores del sur al centro-oeste de Brasil, el desarrollo de nuevas técnicas de cultivo y el uso de pesticidas.

Carbono al por mayor

Pero qué impacto tendrán los incendios sobre el cambio climático.

"Los bosques contienen carbono almacenado en los árboles y la vegetación: unas 459 toneladas por hectárea en la Amazonia, dice Diego Navarrete, de la ONG The Nature Conservancy.

Cuando se tala un árbol, el carbono termina por salir a la atmósfera luego del fin del ciclo de uso de esa madera, cuando se descompone.

Cuando se quema inmediatamente la vegetación, como ahora, ese carbono sale inmediatamente a la atmósfera. En ambos casos el carbono será liberado.

Solo hace falta hacer la multiplicación para comprobar que la cuenta de los últimos meses llega ya a centenas de millones de toneladas de carbono.

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