Los músicos callejeros son como la sal y la pimienta de una ciudad. No hay nada más agradable que verse sorprendido por una talentosa voz o una emotiva melodía mientras caminas sumido en tus pensamientos.

 

Eso es lo que sucedió en la plaza central de Bruselas conocida como Grand Place.

 

Un músico callejero tocaba la guitarra interpretando canciones de música reggae.

 

El público disfrutaba mucho de su actuación, cuando de repente el hombre vio una mujer que se movía animadamente con su música.

Tras un rato, decide invitarla a cantar con él. La mujer acepta y se aproxima al micrófono, pero cuando empieza a cantar todos se quedan con la boca abierta.

La mujer tiene una voz increíble!, y fue tan buena la mancuerna entre ellos que buena parte del público terminó bailando (excelsior).